Comencemos por definir el concepto de marca.
El mismo fue claramente definido en nuestra antigua ley de marcas
N* 3975 que data del 23 de noviembre del año 1900, en cuyo
articulo 1 decía que: ”las marcas de fábrica
son aquellas denominaciones de los objetos o los nombres de las
personas bajo una forma particular, los emblemas, los monogramas,
los grabados o estampados, etc. Y cualquier otro signo con que se
quiera distinguir los artefactos de una fábrica, los objetos
de un comercio o los productos de la tierra y de las industrias
agrícolas.”
En realidad lo antedicho significa que una marca es todo aquel símbolo,
emblema, palabra, etc. con la cual se logre distinguir u producto
o un servicio. Este criterio fue mantenido completamente por la
Ley de Marcas que se encuentra actualmente en vigencia en nuestro
país, la Ley 22.362 que data de 1981, y establece que pueden
registrarse como marcas para distinguir productos y servicios una
o más palabras con o sin sentido conceptual, los dibujos,
los emblemas, los monogramas, los grabados, los estampados, los
sellos, las imágenes, las bandas, las combinaciones de colores
aplicadas en un lugar determinado de los productos o de los envases,
los envoltorios, los envases, las combinaciones de letras y números,
las letras y números por su dibujo especial, las frases publicitarias,
los relieves con capacidad distintiva y todo signo con tal capacidad.
Resumiendo, vale decir que el concepto de marca es cualquier
palabra o signo o símbolo que sirva para distinguir un producto
o servicio determinado.
La marca es el arma de la competencia, es la que me permite construir
una clientela y conservarla. Cuando una marca se acredita y el fabricante
inicia una nueva línea de productos, el público los
recibe mucho mas fácilmente y sin reservas.
Una marca bien posicionada es mucho más que un conjunto de
beneficios del producto o servicio que distingue, es algo más
intangible, implica pertenencia a un determinado grupo, identificarse
con un estilo.
La marca trasciende al producto o servicio, por eso al crearla se
debe tener en claro qué deseo que esa marca represente, a
qué sector del mercado me dirijo, qué quiero comunicar
con mi producto.
Las principales funciones de una marca son:
- Distinguir un producto o servicio de otro.
La fuerza distintiva es la función esencial de una marca.,
le permite al consumidor elegir el producto o servicio que desea
y al elegirlo retribuye el esfuerzo del titular de la marca que
construye una clientela y aumenta sus ganancias.
- Indicar procedencia. Se relaciona el producto con el productor,
el que dio origen a esa marca, es cuando decimos esta marca es
de tal fabricante y lo adquirimos o no.
- Indicar calidad . Se garantiza calidad uniforme. El cliente
espera encontrar igual o mejor calidad que la primera vez que
lo adquirió.
- Brindar publicidad autónoma. La marca acumula fama en
sí misma, ese prestigio adquirido queda en la marca, este
beneficio se puede aprovechar para otros productos dentro de la
misma línea o para ampliar la línea de productos.