Viernes 16 de Mayo de 2008
 

Columna - Desarrollo Personal

Aprendizaje - [Finalista Concurso]
Nuestra supervivencia depende de nuestra capacidad de aprendizaje.

Los seres humanos tardan más que otros animales en alcanzar la madurez.

Tenemos que aprender cosas que otros animales saben por instinto. Esto implica que dependemos más de los cuidados y la protección de los adultos cuando somos niños, pero que tenemos mucha más flexibilidad de pensamiento y acción después, gracias a lo que hemos ido aprendiendo.

Los bebés son voraces aprendices, del mismo modo que ellos exploran y se meten todo tipo de cosas en la boca, no siempre comestibles, nosotros aprendemos muchas cosas en el proceso de llegar a ser adultos, que no siempre resultan ser útiles.

Cuando somos niños aún no tenemos la conciencia ni la información necesaria para hacer juicios sobre lo que nos va a ser y lo que no nos va a ser útil, por lo que gran parte de nuestro condicionamiento simplemente entra en nuestra cabeza sin que lo examinemos antes.

La naturaleza nos cambia un largo período de dependencia al inicio de nuestras vidas por un gran potencial de aprendizaje.

Ni siquiera dejamos de aprender cuando somos adultos, el aprendizaje no se detiene .Aprendemos a lo largo de toda nuestra vida.

La efectividad no depende tanto de aquello que sabemos, sino de cómo lo sabemos: con qué rapidez, profundidad y precisión somos capaces de aprender. Pero ser efectivos no es sólo saber. Alimentar, cambiar y renovar aquello que sabemos es lo que marca realmente la diferencia.

En los procesos de aprendizaje interviene la relación que establecemos con el entorno, así como el comportamiento.

El entorno en el que vivimos o frecuentamos puede ser un estímulo y un apoyo para el aprendizaje o bien ser perjudicial

Además del entorno, el aprendizaje requiere comportamiento y acciones, no sólo en la práctica de escribir y tomar apuntes, también en el sentido de hacer algo en relación con lo que se aprende.

El comportamiento basado en iniciativas propias facilita el aprendizaje, es evidente que, en parte, aprendemos con el fin de hacer algo interesante o importante para nosotros, en un entorno específico y en lugar y momento determinados.

El entorno se relaciona con el dónde y el cuándo del aprendizaje y el comportamiento se refiere al qué de aprendizaje.

Las personas aprenden dependiendo de la medida en que utilicen más o menos sus sentidos, viviendo las cosas, oyéndolas, tocándolas, e incluso aprendemos a través del olfato y el gusto, aunque la mayoría de las veces estos dos sentidos han sido marginados de la educación convencional. De hecho la educación convencional tiende a poner de relieve sobre todo los aspectos audiovisuales del aprendizaje. En cualquier caso uno de los aspectos a destacar del propio aprendizaje es que el resto de nuestros sentidos, sobre todo las sensaciones y los movimientos corporales son también importantes.

¿Conoce usted, su propio estilo de aprendizaje?

Casi todo el mundo tiene un estilo de aprendizaje preferido que considera como el más natural. Así pues en lugar de luchar contra ese estilo o de tratar de acomodarse a uno impuesto desde el exterior, merece la pena apoyarse en el estilo que uno más prefiera.

Disponer de estrategias para conseguir adaptar la información adecuada al momento según precisamos.

Cuánto más aprendemos, menos conscientes somos de lo que hacemos, en otras palabras, sabemos que estamos aprendiendo algo bien porqué no le dedicamos atención. Esto representa una ventaja para el que aprende porque no tiene que perder tiempo pensando en lo que hace.

Consideremos, el caso de un par de amigos -que al cabo de pocos años de haber terminado sus estudios acabaron convirtiéndose en directores generales de distintas empresas. Un verano, decidieron aprender a navegar, uno de ellos se compró una lancha de tres metros con la que había decidido practicar durante el mes de vacaciones. El otro, por su parte, se inscribió en un curso de navegación que tenía lugar en la Costa Atlántica.

El primero de ellos, desde sus comienzos se alejaba de la playa, descubriendo por sí mismo la utilidad de la orza de quilla, que con el tiempo fue aplicando a embarcaciones de mayor tamaño; mientras que el otro, se hallaba sentado en un aula aprendiendo los principios teóricos de la navegación y comenzando a navegar. Los dos siguieron caminos muy distintos: el primero a través de la experiencia concreta y el segundo elaborando previamente un modelo mental del arte de navegación.

Afortunadamente, los dos tenían la capacidad de aprender de la experiencia activa.

Los resultados demuestran, que las personas aprenden más y mejor cuando utilizan modalidades de aprendizaje con las cuales se identifican y les permite contemplar una sensación de agrado.

Entre dichas modalidades, las más útiles son las siguientes:
1- La experiencia concreta: tener una experiencia que nos permite ver y experimentar lo que estamos aprendiendo.
2- La reflexión, pensar en la propia experiencia y en la experiencia de los demás.
3- La construcción de modelos: esbozar una teoría que de sentido a lo que observamos
4 -Aprendizaje a través del acierto y del error: experimentar activamente con el nuevo enfoque
.
A menudo, las personas para intentar protegerse de los problemas tienden a evitar lo desconocido. Se refugian en valores y hábitos que ya conocen.

Procuran hacer tan sólo aquello con lo que ya están familiarizadas.

Reaccionan contra lo nuevo, presentando resistencia a los cambios tanto en su vida privada como en su entorno profesional.

De este modo creamos en nuestra vida una zona de comodidad.

Nos resulta difícil aprender a hacer cosas nuevas, nos duele cambiar nuestras actitudes, porque implica salir de esta zona de comodidad. Lo que no es familiar, no es cómodo y entonces se convierte en un obstáculo.

No obstante el verdadero aprendizaje siempre ocurre fuera de la zona de comodidad.

Si desarrolláramos más conscientemente esta disciplina de crecimiento,, podríamos llevar una vida más rica y auténtica. Asumiríamos el desafío de continuar expandiendo nuestra conciencia entre aquello que hacemos y aquello que nos sucede.

Viviríamos nuestra vida como un proyecto creativo y no reactivo.
El aprendizaje debería ser nuestra más alta motivación
.


Palabras clave: aprendizaje, aprender, alumno, estilo, preferencia, crecimiento, desarrollo, evolución, cambio, conciencia, resistencia

Descubre más acerca de Aprendizaje - [Finalista Concurso] Expresa acerca de  Aprendizaje - [Finalista Concurso] Practica acerca de Aprendizaje - [Finalista Concurso] Actúa acerca de Aprendizaje - [Finalista Concurso]

2 Comentarios:
Socio Melina Nyrli de Buenos Aires, Argentina

Melina Nyrli sobre "Aprendizaje - [Finalista Concurso]"

Aprender es evolucionar.

Socio Fabián Mozzati de Rosario, Argentina

Fabián Mozzati sobre "Aprendizaje - [Finalista Concurso]"

Montse, felicitaciones por tu artículo y gracias por haber participado del concurso.

Un cordial saludo,

Fabián Mozzati
Director del Club de la Efectividad.




Club de la Efectividad · 54 341 4352845 · Urquiza 3930 · S2002KEP · Rosario, Argentina · club@efectividad.net