Viernes 16 de Mayo de 2008
 

Columna - Trabajo en Equipo

Los puntos fuertes y las oportunidades
Una de las tareas que desempeñamos los consultores en nuestra labor, es el encargo del cambio de paradigma. Uno de los temas a tratar al respecto es el hacer que las personas dejen de enfocarse en el problema y se centren en la solución. Dentro de este tema hemos de trabajar el foco en las fortalezas.

En este artículo quiero presentar un material que a mí me ha servido de mucho trabajando estos aspectos en cualquier tipo de grupo: terapeutas, profesionales de atención directa, gerentes de entidades&. Todos necesitan, para poder avanzar, centrarse en lo que está bien dentro de su organización, o su familia, o equipo técnico. Una vez estamos en un clima positivo, será más fácil trabajar sobre las soluciones, sobre los objetivos a proponer, de manera que podamos aprovechar esas ventajas, esos aspectos fuertes, para poder paliar las amenazas, las debilidades.

Se comienza entregando la "fábula del aguilucho" para que de manera individual la lean. Luego, por grupos, han de llegar a un consenso en cuanto a una serie de cuestiones que se plantean. Esto crea las bases para seguir avanzando en el planteamiento e objetivos dentro de un DAFO, por ejemplo.

Fábula del aguilucho
Erase una vez un granjero que, mientras caminaba por el bosque, encontró un aguilucho malherido. Se lo llevó a su casa, lo curó y lo puso en su corral, donde pronto aprendió a comer la misma comida que los pollos y a comportarse como éstos.

Un día, un naturalista que pasaba por allí le preguntó al granjero:

-¿ Por qué este águila, el rey de todas las aves y pájaros, permanece encerrado en el corral con los pollos?

El granjero contestó:

- Me lo encontré malherido en el bosque, y como le he dado la misma comida que a los pollos y le he enseñado a ser como un pollo, no ha aprendido a volar. Se comporta como los pollos y por tanto, ya no es un águila.

El naturalista dijo:

- El tuyo me parece un bello gesto, haberle recogido y haberle curado y cuidado. Además le has dado la oportunidad de sobrevivir y le has proporcionado la compañía y el calor de los pollos de tu corral. Sin embargo, tiene corazón de águila y con toda seguridad, se le puede enseñar a volar. ¿Qué te parece si le ponemos en situación de hacerlo?.

- No entiendo lo que me dices. Si hubiera querido volar, lo hubiese hecho. Yo no se lo he impedido.

- Es verdad, tú no se lo has impedido, pero como tú bien decías antes, como le enseñaste a comportarse como los pollos, por eso no vuela. ¿Y si le enseñáramos a volar como las águilas?

- ¿Por qué insistes tanto? Mira, se comporta como los pollos y ya no es un águila, qué le vamos a hacer. Hay cosas que no se pueden cambiar.

- Es verdad que en estos últimos meses se está comportando como los pollos. Pero tengo la impresión de que te fijas demasiado en sus dificultades para volar. ¿Qué te parece si nos fijamos ahora en su corazón de águila y en sus posibilidades de volar?.

- Tengo mis dudas, porque ¿qué es lo que cambia si en lugar de pensar en las dificultades, pensamos en las posibilidades?

- Me parece una buena pregunta la que me haces. Si pensamos en las dificultades, es más probable que nos conformemos con su comportamiento actual. Pero, ¿no crees que si pensamos en las posibilidades, esto nos invita a darle oportunidades y a probar si esas posibilidades se hacen efectivas?.

- Es posible.

- ¿Qué te parece si probamos?

- Probemos.

Animado, el naturalista al día siguiente sacó al aguilucho del corral, lo cogió suavemente en brazos y lo llevó hasta una loma cercana. Le dijo:

- Tú perteneces al cielo, no a la tierra. Abre tus alas y vuela. Puedes hacerlo.

Estas palabras persuasivas no convencieron al aguilucho. estaba confuso y al ver desde la loma a los pollos comiendo, se fue dando saltos a reunirse con ellos. Creyó que había perdido su capacidad de volar y tuvo miedo.

Sin desanimarse, al día siguiente, el naturalista llevó al aguilucho al tejado de la granja y le animó diciendo:

- Eres un águila. Abre las alas y vuela. Puedes hacerlo.

El aguilucho tuvo miedo de nuevo de sí mismo y de todo lo que le rodeaba. Nunca lo había contemplado desde aquella altura. Temblando, miró al naturalista y saltó una vez más hacia el corral.

Muy temprano, al día siguiente, el naturalista llevó al aguilucho a una elevada montaña. Una vez allí le animó diciendo:

- Eres un águila, abre las alas y vuela.

El aguilucho miró fijamente los ojos del naturalista. Este, impresionado por aquella mirada, le dijo en voz baja y suavemente:

- No me sorprende que tengas miedo. Es normal que lo tengas. Pero ya verás como vale la pena intentarlo. Podrás recorrer distancias enormes, jugar con el viento y conocer otros corazones de águila. Además estos días pasados, cuando saltabas pudiste comprobar qué fuerza tienen tus alas.

El aguilucho miró alrededor, abajo hacia el corral y arriba, hacia el cielo. Entonces, el naturalista lo levantó hacia el sol y lo acarició suavemente. El aguilucho abrió lentamente las alas y finalmente con un grito triunfante, voló alejándose en el cielo. Había recuperado por fin sus posibilidades.

Cuestiones a debatir:

1.- Relacionar la "moraleja" que se extrae de la fábula con algún aspecto de nuestro entorno (del que estemos analizando)

2.- ¿Qué personaje de la fábula creen que se adapta mejor al su rol? ¿Y al de los demás roles profesionales de su entidad?

3.- ¿Pueden intercambiarse los roles dependiendo del punto de vista desde el que hablemos? Especificar algunos ejemplos.

4.- Planteen alguna pregunta que les interese debatir con el resto de participantes.

La autora es psicóloga y Máster en Consultoría y Procesos de Desarrollo Organizativo.




Palabras clave: recursos pedagógicos, cambio de paradigmas, técnica, facilitación, dinámica de grupos, pedagogía, juego

Descubre más acerca de Los puntos fuertes y las oportunidades Expresa acerca de  Los puntos fuertes y las oportunidades Practica acerca de Los puntos fuertes y las oportunidades Actúa acerca de Los puntos fuertes y las oportunidades

1 Comentarios:
Socio Karloz Franco de Guatemala, Guatemala

Karloz Franco sobre "Los puntos fuertes y las oportunidades"

Me parece una buena fabula y un ejercicio interesante para trabajar con equipos y con personas que buscan superar la vision de pollo de corral. Si tiene mas info seria interesante conocer. gracias.




Club de la Efectividad · 54 341 4352845 · Urquiza 3930 · S2002KEP · Rosario, Argentina · club@efectividad.net