Es un tema de gran relevancia y que está muy relacionado con el fuerte individualismo con que estamos desarrollando nuestra existencia, que hace que nos despreocupemos de nuestros hijos y, sobre todo, de generar espacios sanos donde puedan crecer felices y equilibrados. Luego nos tranquilizamos llevándolos donde un psiquiatra o psicólogo para que los "sane" pues son niños problemas.
Importante es que este trabajo para cuidar de nuestros niños empiece por hacer un trabajo con nosotros mismo: donde estamos fallando, que tenemos que mejorar, qué hace que yo esté siempre tan enojada/o o ansiosa/o.
Excelente artículo que hace un llamado de atención y puede generar un espacio para que el adulto trabaje consigo mismo.
Margarita Nelson