Desde la dinámica occidental, la educación nos ha conllevado a visualizar los fenómenos y a buscar respuestas de manera unilineal y fragmentada. De lo que se trata es de comprender el objeto en referencia desde una perspectiva holográfica, esto es, en red. De allí que podría afirmarse que de la calidad de la interrelación y coherencia que ganemos, pensar se constituye en un reto de construcción holístico, lo cual nos potencia la flexibilidad, la complementariedad y en consecuencia nos facilita acceder a las probabilidad de las creatividad