Definitivamente, lo único que tengo control para cambiar es a mi misma. Lo cual me lleva a la pregunta: ¿Qué debo cambiar? Lo que a la vez me lleva a ¿Cómo soy?, mejor aún ¿Quién soy?. Un buen indicador es de pronto ¿Soy feliz? ¿Qué me quita o no me permite ser feliz? y casi siempre la respuesta a esta última pregunta es un pensamiento o una actitud mía. Experimenten y verifiquen.