La palabra participación se interpreta de diferentes formas en las organizaciones. Todas las personas de las organizaciones por el mero hecho de serlo, participamos. ¡Mirá si participamos¡. Ahora bien, tenemos muchas formas de participar: en resultados ( como en el caso de las cooperativas), se puede participar en el proceso que ya viene predeterminado por la dirección ( práctica habitual de la mayoría de los modelos de calidad ) y por último podemos participar en el origen. Este última concepción de participación es la que puede permitir que las personas de las organización inicien una senda hacia el cambio.