La calidad, en oposición a la cantidad, no conoce límites hasta llegar a su perfección.
Por lo tanto, es un camino quizás sin fin, en el que lo que importa es lo que sucede en el trayecto.
En vez de cantidad de respuestas hablaría de “tiempo”, “paciencia” para buscar la respuesta más creativa, diáfana, perfecta. En definitiva la respuesta de “calidad”.
La respuesta rápida, atolondrada, usualmente es de mala calidad o de corta duración.
En el ajedrez la satisfacción de la respuesta perfecta, brillante casi siempre requiere de una buena dosis de sacrificio en “tiempo de pensar”.
Internamente, en el “tiempo de pensar“ se pueden utilizar algunas “herramientas, técnicas” , Ej. “brain storming”, “pensamiento lateral”, etc,etc.
Sin embargo, estas herramientas son sólo eso “medios” y no un fin en si. El objetivo es la calidad.