En el devenir del tiempo hay prácticas que han funcionado y que han de seguir haciéndolo. Un cambio cultural profundo ha sido la Cultura por la Calidad, que efectivamente nació en aquella época y que hoy puede comprobarse y ser considerada como un bien cultural efectivo. NO ha sido una tendencia de pensamiento o moda pasajera. La sencillez y el orden son principios clave.