Es muy humano que los sueños -particularmente los conscientes- no son considerados como una verdaderas guía para ponernos en acción. Muchos elementos convergen en las razones de nuestra parálisis, como el no creérnosla, el no tener el coraje para dar el primer paso, el no poseer un grado de madurez y autoconfianza que nos permita llevar a cabo dichos sueños, muchas también por temor al ridículo, al "qué dirán".
Lo recomendable es escucharse a sí mismo, y a su corazón, y tener la valentía de seguirlo (al corazón). Uno de los tesoros más grandes cuando "crecemos" como personas, es el darnos cuenta; sí, darnos cuenta del sentido que buscamos al PODER: poder hacer, poder producir, poder creer y querer lo que uno hace, poder entregarnos por entero a un sueño consciente que, estamos dispuestos a hipotecar hasta el futuro porque nos creemos y nos sabemos preparados para llegar a la meta en un plazo razonable.
Muchas veces, al conocimiento hay que complementarlo con la intuición y un grado de capacidad de "suicidio", medido en el grado de aversión que tengamos al riesgo. La inteligencia está "disponible" para tomarla y usarla en los objetivos que le den un real sentido a nuyestras vidas. Como lo he dicho en otras ocasiones, es como el amor a primera vista la sensación que se tiene frente a una BUENA idea y, está en tus manos el "casarte" con ella, donde tú eres su principal y única guía, con un motor fuera de borda incorporado; la gasolina del conocimiento y la FE, junto a la brújula que te indiquen el rumbo, más tu perseverancia y capacidad de levantarte cuando te caigas, de seguro ni te habrás dado cuenta que ...
LLEGASTE.
Saludos.
Camilo
Santiago de Chile