El arte de danzar juntos, lo conocemos como "conversación", donde ambos han de estar involucrados, comprometidos y dispuestos a escuchar al otro en todos sus códigos: emocional, corporal, linguístico e intuitivo, tratando de "pescar" inquietud que es lo que verdaderamente el otro quiere decir y no necesariamente lo que dice en el lenguaje.
Sostengo que lo contrario es el arte (por compararlo) de "convencer" o más bien "vencer", donde uno de los integrantes de la relación hará prevalecer su postura, sin importar ni siquiera si el gana, lo importante es que el otro pierda.
Acuerdo plenamente con la metáfora de mezclar los colores, "integrar", de allí seguramente surgirá lo nuevo con tintes de ambos, con los matices propios del discenso y el respeto.
Ayer recibí el desafío de opinar...
un día después, nuevo, distinto...
el año aún está en primavera,
el día en la mañana,
el reloj en las 9:50,
la calle muy ruidosa,
el sol radiante y,
yo, nuevamente hoy,
intentaré ser feliz...
Rin2003