Considero que cada quien vive su propio proceso.
Ciertamente la gran mayoría de las veces me gustaría cambiar al mundo sin cambiar yo mismo. Es, de hecho la posición más cómoda, la menos comprometida y la más evasiva. Tiene un mucho de soberbia, de egocentrismo y de ignorancia: "Yo estoy bien, tú estas mal".
Sin embargo, trabajando en mi interior, la realidad y la necesidad me dicen que quien debe de cambiar soy yo, incluso cambiar sin exigir a los demás que cambien sino respetando su propio proceso de aprendizaje de la vida. Es cietro, muchas veces quiero exigir que cambien porque yo estoy cambiando, pero en este proceso de cambios para ser mejor debo reconocer que en esta nueva visión de la vida también va implícito una actitud de tolerancia y respeto.
¡ Qué mejor que mi cambio por sí mismo lleve a otros a cambiar ! porque así lo decidieron, porque vieron en ello un ejemplo a seguir y no por una exigencia emanada de mi voluntad para que ellos cambien.