Con ustedes he aprendido a ser cada vez mas tolerante, a aceptar mis fracasos y errores y limitaciones como aprendizaje de todo lo que sucede, y no solo como antes de los logros, el éxito, lo bueno.
A veces es duro mojarse y tirar el paraguas del que diran, de es lo que se hace, de los prototipos, de la moda, de lo que es "buenas costumbres" y decente.
Con ustedes he obtenido paz, no como mera pasividad de lo que se alcanza y ya no se mueva, sino una paz inquieta que busca y da.
Inquietud porque siempre estamos en construcción y podemos mejorar lo que hemos realizado, pero no como jóven inquieta que todo cuestiona, sino como adulta contemporánez, que todo cuestiona y aprende a cada paso para poner mejor los ladrillos o la pintura o el techo.
Espero que sirva como detonador.
Besos y felicidades