¡Cuánto de nuestro estrés, angustia, frustración y desencanto proviene de ese NO manejo del tiempo! Creo que en buena medida proviene de las presiones externas que no logramos procesar y jerarquizar con base en nuestras prioridades personales. Pero para tener prioridades personales debemos girar en torno a nuestra persona, no de manera egoísta, sino centrados en la identificación de nuestros verdaderos deseos e intenciones en la vida. Yo en lo particular me veo reflejado en las situaciones descritas sobre el tiempo pasado, presente y futuro y creo que sobrevivo por mi obstinación en pugnar porque el mundo sea distinto, aunque enmedio de mis naufragios temporales...