Sin bien quien sobrevive una ola de despidos masivos puede considerarse afortunado, no debemos olvidar que es alguien que "sufrió" las consecuencias de ésta. Los gerentes deberían preguntarse: ¿Cómo quedan los que quedan?
Carmen Bravo Chaveste sobre "¿Cómo quedan los que quedan?"
Como bien menciona el artículo, muchas veces la decisión sobre el despido de nuestros colaboradores no está en nuestras manos, sin embargo, la comunicación es fundamental en este proceso, ya que surge un cúmulo de sentimientos que afectan la atención e interés en el trabajo de los que se quedan, por consiguiente es afectada de manera muy negativa, la productividad.
El papel para el líder es difícil, pues él comparte esos sentimientos negativos, pero el ejercicio de la comunicación le permite también externarlos y asimilarlos.
Saludos
Carmen