
Es una excelente idea el compartir algo que en algún momento nos sirvió, y también es muy positivo reciclar las cosas que ya no usamos para que puedan ser aprovechadas por otros. Es una manera de renovarse.
Lo que no debemos hacer de ninguna manera es reciclar los libros como papel que ya no sirve. Aún cuando suene muy "ecológico", un libro es como un tesoro y todas las cosas que contiene tienen un valor tal que no vale la pena destruir para que se conviertan en hojas recicladas.