Quizás no nos sintamos del todo bien, ni lo suficientemente inteligentes, o capaces de perseguir -y alcanzar- nuestros sueños...
Hay que tener el coraje de salir adelante, a pesar de los obstàculos que encontramos a diario, sin miedo a tropezar y levantarnos con el valor que nos da nuestro espìritu .