"No preguntes tanto"... oyen decir muchos niños en sus casas. "No me interesa escuchar lo que usted no sabe; quiero escuchar lo que usted sabe"... oyen muchos estudiantes en las escuelas...
De acuerdo a mi experiencia y a mi ideología (buena o mala, pero mía, como dice Alejandro Lerner), quiero advertir sobre una parte de este necesario artículo, que habla de "hacer preguntas importantes ". Eso es parcialmente cierto, queridos amigos. A mi juicio, lo completamente cierto, es que -para la tranquilidad de muchos seres humanos- NO EXISTEN las preguntas tontas; sólo el tonto que NO pregunta. Comparto 100% la advertencia que se hace en el primer párrafo. A los niños hay que motivarlos a que pregunten; lo mismo a los adultos, que desde tantos años vivimos pecando de omisión, sin preguntar para evitar caer en el ridículo; ¡pamplinas! el ridículo tendrás que comértelo tú solito cuando OTRO preguntó quello que te reservaste.
Por lo tanto, saquemos los siguientes aprendizajes y conclusiones:
1º.- Dejar que los niños y los adultos pregunten, NO IMPORTA si la pregunta es importante, superflua o aparentemente tonta (tengo ejemplos de cómo preguntas tontas evitan graves conflictos). Para eso existe el respeto al prójimo, para aceptarlo con sus virtudes y defectos o debilidades (como las tenemos tú y yo también); para eso estás tú: para SERVIR a esos defectos y debilidades. Si no, para qué vives, si no sirves?
2º.- DESPIERTA! eres humano, con defectos y virtudes. Conoce a Sócrates y a Platón, para que entiendas, por un lado, que NUNCA terminas de aprender ("sólo sé que nada sé" dice la paradoja socrática); por otro lado, aprende a pedir y a adquirir conocimiento con perseverancia, humildad, pero con gran convicción ("dénme una palanca y levantaré al mundo", decía, según recuerdo, Platón).
Bienaventurados los que preguntan, porque de ellos será el reino del conocimiento, la paz, el crecimiento, la felicidad, y -por sobre todas las cosas- el entendimiento de la naturaleza, y la aceptación del dogma de Fé en el Creador (salvo que detectes cuál es el origen del genoma y de los astros y comiences a inventar el alma y el espíritu).
Hasta la próxima.
Camilo