El estomago es el gancho que nos atrae, el corazón es el que nos permite quedarnos, la cabeza nos impulsa al desarrollo y el espíritu nos hace trascender. Todos son necesarios pero algunos son más perdurables e importantes. Si nos enfocamos solo en el estómago, nos convertiremos en un simple proveedor. Pero si nos enfocamos más lejos, podremos verdaderamente desarrollar las Relaciones con los Clientes.