Estoy de acuerdo en que una conducta como la descripta es ampliamente efectiva. Lo que sí creo imprescindible para poder tenerla es lograr previamente un dominio emocional tal que quizás implique un trabajo diario con nosotros mismos. Además esto podría resultar tambien en una suma de quiebres no declarados que en un momento imprevisto, hicieran una explisión peor que la de demostrar nuestro disgusto en el acto. Todo es cuestión de equilibrio.