Los aspectos sociales y culturales de la formación, hacen las diferentes actitudes del hombre y de la mujer frente a la vida.
El crecimiento espiritual, que pese al materialismo imperante es mas rápido que el crecimiento material, puesto que siempre la mente del hombre está pasos delatne de la tecnología, hace que la liberación de los sentimientos se vea paulatinamente reflejada, especialmente en el hombre. No obstante, los condicionamientos sociales marcan pautas de contención sentimental. Como así también el paso de formar los niños en un ambiente familiar femenino (el ama de casa), a un ambiente social de contención (guarderías, jardines maternales, etc.). la familia marcaba las pautas de comportamiento de niños y niñas, cosa que hoy está muy limitado, porque niños y niñas de distintas familias conviven mucho tiempo sin sus mayores, intercambiando experiencias y sensaciones desde muy temprana edad. Las actitude femeninas y masculinas buscan entonces un punto intermedio de encuentro, por diversos caminos, La inevitable coincidencia se traduce entonces en un "nuevo estado espiritual" que la humanidad va adquiriendo aceleradamente.