La solucion al problema de la micro y pequeñas empresas (MYPES); en mi opinión, va más por el lado de la formalización de las empresas.
Nuestras economías latinoamericanas se basan mayoritariamente en las MYPES que representan el 98% de las empresas, emplean al 80% de los trabajadores y cuentan por casi el 44% del PBI; sin embargo, los costos laborales no salariales desincentivan a los inversionistas a formar nuevas empresas formales.
De ahí que el papel del Estado para hacer más flexible la legislación laboral sea fundamental para que las MYPES puedan integrarse a la economía formal.
De esa manera las MYPES se tornarían más eficientes, más productivas y por ende más competitivas, creciendo en el mediano plazo hacia empresas medianas y grandes gracias a las fuerzas propias del intercambio de bienes y servicios en el mercado.
Existen infinidad de ejemplos de MYPES nacionales latinoamericanas que se han transformado en empresas transnacionales, gracias al empuje, a la innovación, a la creatividad, a la eficiencia para explotar las oportunidades que el libre mercado presenta.