Excelente el editorial; muchas veces perdemos la dimensión de lo pequeño y esto nos lleva inevitablemente a "desvalorizar" muchas cosas, incluso a los mismos individuos; hay mucho valor en un pequeño comentario, en una tarea, que a la vista es muy simple, pero que sin ella las consecuencias son catastróficos; solo recordemos aquella anecdota de la persona que empaca el paracaidas; de igual manera, la naturaleza nos proporciona detalles y cosas simples que alegran nustros días y nuestras noches. Perder el valor de lo simple, es caer en la rutina aburridora