
No es posible ver las afinidades cuando se nos mira como hombres y mujeres, parece que la diferencia sexual esta implícita. Pero existe una realidad que va mas allá de lo material, esta en el mundo de lo espiritual, decubrir el lado femenino y masculino de cada uno de los seres, es diferente. Lo femenino resalta el amor que hay implicito en cada uno de nosotros y nos invita a la caricia, al beso, a la atención y protección de todo lo creado. Lo masculino, nos motiva y nos impulsa a enfrentar las metas que nos imponemos y nos dá las herramientas con las cual tenemos que actuar. Enseñemos a nuestros hijos a habitar con ellos y veremos un mundo diferente.