El principio del cambio siempre está en uno mismo. Cuando analizamos lo que nos pasa y lo que somos nos damos cuenta que los principales "hacedores" de todo lo que nos ocurre somos nosotros. Tomar conciencia de eso tal vez nos lleva toda la vida pero es un buen intento "observarse" un poco todos los días y no esperar que el cambio venga de afuera.