Lamentablemente es tan grave el nivel de ingnorancia que existe respecto a las necesidad de capacitación, que las organizaciones trabajan pensando que impartir cursos, talleres, seminarios, podrá cambiar a la gente. El problema es más de fondo. Si las personas no saben, porque no se les comparte la visión, para qué y por qué deben capacitarse, si no se invierte tiempo en el diseño de puestos de trabajo y los perfiles adecuados para cubrirlos y si la capacitación no está alineada a la misión y la visión, todo el dinero será un gran gasto realizado en pos de una falacia y estará lejos de ser una inversión inteligente en la inteligencia de la gente.- Stella Maris