El Universo cambia, nuestro mundo cambia, nuestra personalidad cambia, nuestro organismo, nuestras células, cambian. Es más hasta nuestras ideas cambian. ¡Ah, pero esos cambios los dicta la Naturaleza. Esos cambios son inerciales.
Todo eso cambia, nos guste o no, lo aceptemos o no. En ocasiones los cambios en nuestra vida, se dan sin sentirlos, sin concientizarlos. Si el cambio es cannatural a todo, lo animado y lo inanimado, por qué en ocasiones o acaso las más de las veces, nos oponemos a dicho cambio. ¿ Será por pereza ? ¿ será por temor ?. Yo creo que más bien es esto último, temor a remover nuestro basamento ideologico, sentimental, material. Temor a lo desconocido. Sin embargo, el cambio no es nuestro, sino que flota en el ambiente, es característica sine qua non del Universo. Lo único que debemos hacer es adoptar el cambio, identificarnos con él. Creo que el cambio es la mejor forma de conocernos a nosotros mismos. Pone a prueba nuestras instituciones más íntimas y nos hace descubir quienes somos y que tan capaces somos.
Ahora, que el cambio per se, no basta. Tengamos cuidado de que dicho cambio sea evolutivo y no degenerativo. Que sea constructivo en vez de destructivo. Que enriquezca a la persona humana, a sus instituciones, cudando que no las empobrezca.