Hector Hernán aflora una situación necesaria de revisar: la democracia participativa no entendida plenamente pero practicada para buscar confort, comudidad, ante la perticipación y eludir las responsabilidades de la participación. La participación requiere educación y vencer temores: a la ineptitud, a la inexperiencia, al ridículo, al esfuerzo, a la responsabilidad implicada en la toma de decisiones y al ejercicio de autoridad derivada de la acciión de decidir. Debemos enseñarson a participar poco a poco y a crear las condiciones de la participación. Esta, exige una estructura social, en la que debemos reconocer niveles de participación, condiciones creadas de participación, espcios para participar y definir el nivel de participación a lograr, dentro de una escala que permita desarrollar o educar la participación.