Efectivamente, cuesta impulsar los cambios. Ademas de resistencias y rechazos, muchas veces hay "complots" y "boicots" conscientes. Las primeras acciones son motivadas por el miedo a lo desconocido. Las segundas por un falso orgullo y soberbiade quienes se sienten amenazados por una situación que les incomoda, que les puede "ventanear" y mostrarlos con debilidades no identificadas antes que no saben enfrentar. Aún así, los beneficios y la frescura de relaciones, visiones, interacciones y "futuros" prometedores que trae un cambio valen la pena de correr los riesgos. Estos se deben prevenir y saber cómo sortearlos y superrlos.