Lo que dice el artículo y lo mencionado en todas las opiniones vertidas reflejan parte de una gran verdad. Quizán se podría enriquecer el concepto si añadimos otra virtud, - el saber observar-. Todos los seres humanos asumimos roles de comportamiento y nos revestimos de características sociales y morales que son consecuencia más de exigencias del entorno, que de nuestra propia naturaleza. El escuchar y también observar con atención a las respuestas emocionales que las personas dan en determinadas circunstancias, permiten vislumbrar, no solo su verdadera naturaleza (su corazón) sino también sus vulnerabilidades, lo que facilita la empatía que a su vez conduce a la comprensión.