
En forma muy amable y grata hemos recibido este "tirón de orejas" que nos pone a reflexionar sobre nuestras conductas sociales. PArticualrmente le agradezco el párrafo final, al que luego de 40 años de matrimonio estamos totalmente entrenados.
Efectivamente, sñolo se pide un cambio de conductas, mirar más alrededor, no para ver si otros detallan nuestras inconductas, sino para tomar efectiva conciencia de cuanto podemos dañar... Un papel, una lata, una bolsita plástica más... puede no ser mucho... pero es que somos demasiados....
V.R.Michal