No creo que se trate de una ley sino de un efecto derivado entre otras causas por deficiencias en la Delegación de responsabilidad, funciones y tareas que a su vez se derivan posiblemente de la falta de confianza hacia los colaboradores y que a su vez se deriva posiblemente de una falta de formación del personal que es a su vez derivada de una falta de observación y detección de necesidades del personal por parte del supervisor. Es decir, que las expectativas respecto del personal colaborador es directamente proporcional al grado de delegación y confianza que en este se tenga. Entiendase confianza en el amplio sentido, personal y profesionalmente.
Waldo Rodriguez