Una empresa pensó en un espacio muy original para sus proyectos creativos: un teatro. Sí, leyó bien: un teatro con butacas, escenario y telón. ¿Cuál fue el fundamento de tal particular decisión?
Estoy de acuerdo con la necesidad de crear contextos que faciliten la transformación mental
y el estado de flujo que nos caracteriza cuando entramos en la dimensión creativa, un estado de gracia que hay que valorar y potenciar.