
Comparto el concepto acerca de que escribir hace bien, me atrevería a más, diria que es curativo.
Permite expresar emociones, sentimientos, que a veces quedan encapsulados en nuestro interior y producen malestar y hasta enfermedades.Pero de ahí en convertirnos en filósofos hay un trecho enorme.El filósofo debe poseer una foemación sólida, y lo que produce no son opiniones de lo que más o menos le parece, sino argumentaciones basadas en el análisis crítico, apoyado en la especulación, no de una manera empírica sino tratando de constatar torías, encuadradas bajo la regulación de un método científico.Se trata de una de las llamadas ciencias blandas pero ciencia al fin.
El peligro que se corre es que en vez de especular acerca de la existencia, de la ética la estética la lógica o cualquiera de sus problemas, aparezcan los filósofos del fútbol, del tango o porqué no del cuartetazo.
Y seamos claros una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa, lamentablemente nuestra sociedad está tan confundida, que por los medios se pude tirar cualquier verdura y nadie se atreve a retrucar ni a exigir un poco más de respeto a quienes escuchan.
Por eso vale la aclaración bienvenido a todos aquellos que quieran acercarse al mundo de las letras o de la comunicación o de la catarsis, pero por favor dejemos la filosofía en el mundo de los filósofos que se preparan y se han preparado para pensar la realidad