Es muy cierto, uno llega a tanto alto grado de concentración, a la cumbre diría yo, que nada nos detiene y elevados a nuestra máxima inspiración o nuestro más alto nivel espiritual que somos capaces de realizar cosas extraordinarias. He tenido oportunidad de practicar el Tai Chi en alguna oportunidad y me ha ayudado muchísimo en mi día a día.