Cuentan que una bella princesa estaba buscando consorte. Aristócratas y adinerados señores habían llegado de todas partes para ofrecer sus maravillosos regalos...
Fue muy cuento, cuando estás tan locamente enamorado como él estaba de la princesa, a pesar de darse cuenta de que no hizo nada por él, creo que lo que sucede más de las veces en la vida es que él se hubiese casado pensando que ella iba a amarlo después.