
Hace tiempo escuche algo parecido y lo hice también; cuando terminas de leer algún libro pones al final tu nombre y la fecha y lo depositas en un lugar público, como un teléfono, la mesa de espera de algún sitio o en el paradero del autobus, al pasar de los meses te llevas una sorpresa, vuelves a encontrar aquel libro con tantas anotaciones y esto es muy grato, saber que otros más pasaron momentos felices. Gracias.