Buenísimo que haya tanta concordancia en los conceptos. Parece que todos tenemos claro esto del "honor", un valor que implica integridad entre lo que se dice y se hace.
Sin embargo, vale traer a colación que las mafias también hablan del "honor de la familia".
Por lo que será muy importante hacer las distinciones de los principios a los cuales "hacemos honor"y ocuparnos que éstos respondan a aquéllos que se orientan al bien del ser humano.
El recibir honores, por otro lado, sólo puede motivarnos a continuar por la misma senda, pero no tiene mayor importancia cuando las motivaciones ya no vienen del exterior, sino que surgen del impulso interior del ser.