En mi opinion particular, creo que es una empresa poco prometedora, pero sin embargo, como lo comentan en el artículo, si nos responsabilizamos e iniciamos desde nuestros hogares una nueva educación con una implantación de nuevos valores y principios y tratamos de hacer que nuestros hijos no reaccionen a la violencia con violencia, tendríamos primero que cambiar nosotros, pues nuestros hijos son el reflejo de nosotrosmismos en sus escuelas ya que es una especie de repetición de lo aprendido en el hogar lo que demuestran en sus centros escolares o recreativos.
Probablemente nuestros niños cambien su forma de ver la la vida, si nosotros evitamos que vean la violencia que inicia en casa de muchas formas.