El artículo plantea una realidad incuestionable. De hcecho, las malas relaciones laborales conspiran contra la calidad laboral, evidentemente. Ahora bien, sería bueno verlo también desde el otro lado. Quienes tenemos muchos años de experiencia en el mercado sabemos que rara vez quien detenta el mando se cuestiona. La tarea de concientización que plantea el artículo debería tener un "hermano mellizo" que apunte a la Alta Dirección de las orgnaizaicones actuales.