Hay mucha creatividad desperdiciada y, muchas frustaciones solapadas.En países como los nuestros son muchas las personas que he visto fracasar en proyectos propios, donde, muchas veces por despecho, demostrarle al Jefe que él puede y, que no necesita la empresa, o idealista, que lo que piensan lo confunden con la realidad. No estudian el mercado en que van a incursionar o se asocian con personas que los engañan.
Por parte de la empresa, se incentiva poco, por aqui existía en un tiempo un buzón de ideas, donde les daban una cantidad irrisoria por aquellas ideas que fueran de utilidad para mejora la producción o el clima laboral. Una situación ganar-ganar sería ideal.