Es cierto que la comunicación "virtual" desinhibe a las personas, en general. La presión de ver o conocer a la otra persona, y la incertidumbre de si la opinión que se forme sobre nosotros será o no positiva, frena a muchas personas a la hora de establecer una comunicación. Como esas presiones no existen en Internet, esta via propicia más la comunicación. Ojalá sirva también como un campo de aprendizaje para lanzarse a la otra comunicación, la real, la de persona a persona, con el enriquecimiento humano que ello supone.