Como consecuencia de nuestra limitada percepción sensorial, empobrecemos nuestro conocimiento del mundo. ¿Cómo podemos ampliar nuestra experiencia sensorial y lograr una "conexión de calidad" con nuestro ambiente?
El individuo moderno cada vez se ve más inmerso en la lucha cotidiana de la competencia. Para él es tan importante demostrar que puede más, que sabe más, que es mejor que los demás, olvidando lo más importante que es su naturaleza de ser humano con todo lo bello que ello implica. Como dice un sabio dicho "El ser humano nace solo y muere solo" y es en esta ultima situación donde lamentablemente se da cuenta de las oportunidades perdidas. Excelente artículo, que sin duda los más humildes (y más sabios, sin duda) sabran apreciar en toda su dimensión. Isabel Vecco (iveccor@gmail.com)