Aunque no he realizado el curso de "Padres efectivos", pues ya tengo criados a los míos, me gustaría indicar que ese padre tenía algo de razón, sin quitar por eso la razón al articulista.
Una de las misiones de los padres es formar y preparar al hijo para que sea independiente, para que viva su propia vida, por tanto decir un padre:“Para mí la más alta satisfacción, lo mejor que le puede suceder a un padre es cuando el último hijo/a ya es responsable de sí mismo. ¡Qué alegría! ¡Qué satisfacción!". No parece un disparate.
Se da hoy el día el caso que los hijos son permanentes "menores de edad", no se quieren independizar, viven muy bien en casa, al resguardo de las tempestades externas.