
Coincido con lo expuesto en el editorial y concidero que a partir de la definición del sentido de la vida que se dé, se logra establecer un norte emocional, pilar para todo el entorno del individuo. En particular, un individuo que no haya definido cual ha de ser su labor trascendente en este mundo, puede caer en un mundo a la deriva y dejar que la suma de evento se vuelvan una constante y no una consecuencia pensada de sus actos. Por ejemplo, una persona que decide ser feliz, siempre buscará en todos sus actos lograr dicha felicidad y lo disfrutará plenamente.