Mis hijas y yo, no hace mucho tiempo y por un hecho fortuito, empezamos a tener una relación de amistad y complicidad, no sólo dentro de la familia, sino ante todo, ante el mundo.
Es el paso más importante que he dado porque ha marcado nuestra historia.
Nunca se me había ocurrido la trascendencia de una amistad entre nosotras. Es la experiencia más linda, maravillosa, la que estamos viviendo.