Estimados Fabián, Martín y miembros del Club:
Me permito complementar vuestro mensaje con lo siguiente:
Los 4 elementos de la naturaleza –el aire, el agua, el fuego y la tierra- son verdaderas fuentes de purificación que -desde el esoterismo- inspira las más profundas reflexiones acerca del origen del hombre (de dónde venimos), su identidad (quiénes somos) y su destino (hacia dónde vamos).
También la naturaleza es nuestra aliada en tanto sepamos comunicarnos con ella; más de alguna vez recibe nuestra plegaria, otras veces nuestro grito que expele nuestras sobrecargas interiores, y nos alivia regalándonos un momento de paz.
Para los creyentes, la naturaleza es el mismo Dios reflejado en tal magnificencia, quien construyó esta gran obra y la prestó al hombre para acompañarnos y para buscar nuestro propio crecimiento humano; también nuestra futura exaltación hacia lo más elevado del espíritu, de la mente y de la materia.
Nuestro deber, no cabe duda que es cuidarla conscientemente.
Un abrazo.
Camilo