Me parece interesante y más en estos tiempos de la prisa, de la eficacia, a costa de lo que sea, de la productividad, etc. etc. La enfermedad puede suponer una merma de facultades y es conveniente poner el remedio adecuado sin obsesionarse ni decaer de ánimo por ello. Hay procesos biológicos que hay que asumir sin sentirse derrotado. La vida puede ser útil aún en medio del dolor y del sufrimiento.