El arte en la curación es una realidad. Las enfermedades tienden a crear obseciones mentales y con ello viene el suceso recurrente del dolor. El arte al igual que otras actividades como el ejercicio aeróbico y el ocuparse en otras activiades que requieran de concentración, ocupaciónes manuales y visuales permiten salir de la obseción del sentirse enfermo. Con esas actividades se ayuda el cuerpo a aliviarse mediante los sistemas propios del cuerpo, como el sistema inmunológico que tiende a una máxima expresión.