Un poema de Borges decía: “Nadie es la Patria, ni siquiera el jinete que -alto en el alba de una plaza desierta- rige un corcel de bronce por el tiempo." ¿Qué lección de liderazgo podemos extraer de estas palabras?
Creo que al artículo le falta una visión un poco más amplia del tema; mas "psicológoca" y a largo plazo. La persona liderada inquieta, "efectiva", siempre va a tener una actitud responsable y participativa, la cual va a ser apreciada por sus líderes, incluso naturalmente empezara a ser consultada por éstos. Si a algunas personas más pasivas, se les pide más responsabilidad en la resolución de problemas, en un tiempo se vueven más irreponsables (resentidas, o de dejar cosas colgadas a propósito con la intensionalidad de "hacerse valer") porque comienzan a comparar sueldos y privilegios con sus líderes funcionales.
En cuanto a los líderes, depende de la estructura y de la cantidad de empleados en la organización, pero podría tener miedo a que "le serruchen" el piso, por lo cual intentar aplicar estas consideraciones podría generar una sobrecarga al líder (su trabajo "debe" distinguirse del de los demás, tendiendo a ser imprescindible) ya sea con trabajo y eficiencia genuina, o con "jugarretas" .
Pienso que el artículo tiene ideas aplicables solo para organizaciones pequeñas, donde no exista mas que dos o 3 niveles en el organigrama.